Prólogo - Desde dentro, sin épica

Prólogo - Desde dentro, sin épica

Este cuaderno no nace de una teoría sino de un hecho repetido: hay días en los que el mundo deja de ser habitable, y en esos días solemos estropearlo todo intentando arreglarlo con comprensión. Pensamos más, decidimos deprisa, discutimos con intensidad, buscamos una explicación total, y lo que conseguimos muchas veces es cierre: una solución que calma ahora y cobra después.

Me llamo Hixem Leiva Navas. Este texto forma parte de Anatomía de la fragilidad, un proyecto dedicado a una pregunta que me acompaña desde muy temprano: qué es el sentido, cómo sostiene un mundo y qué ocurre cuando deja de hacerlo. Escribir este cuaderno no busca explicar mejor la vida; busca intervenir en un punto concreto: el momento en que el sistema pierde margen y empieza a defenderse cerrando.

Lo escribo desde una experiencia personal de umbrales visibles: en mi caso, la neurodivergencia no funciona como identidad para exhibir ni como coartada, sino como una manera concreta de notar antes ciertas saturaciones, ciertos costes y ciertas necesidades de estructura. Ese límite no me coloca fuera del sistema. Solo vuelve más evidente algo que vale para todos:

Por eso este cuaderno no promete una versión mejorada de nosotros mismos, sino que promete algo más sobrio y útil: una regla de uso cuando estamos fuera de rango. Se ocupa de estados más que de esencias y pide orden antes que heroicidad; primero recuperar suelo y decidir, después bajar nivel y ajustar.